Petición de protección contra los arroyos que ponen en riesgo a La Paz (año de 1868)


Pobladores de La Paz después de un huracán. Siglo XX

Autor Sealtiel Enciso Pérez

Como ya se ha mencionado, el puerto de La Paz presenta un declive que viene de las partes altas de las faldas de los cerros que lo rodean hasta las zonas más bajas que son las que se encuentran en la playa. Aunado a lo anterior desde sus inicios la población se asentó alrededor de un arroyo al cual se le denominó como Central o de Los Coras (actual calle 16 de septiembre). Esta popular avenida se convertía en un gran arroyo que arrastraba todo a su paso hasta depositarlo en el mar.

En el año de 1868 el gobernador del territorio envió un oficio dirigido al Congreso de la Unión y en donde expresaba que no sólo bastaba elaborar normas para la urbanización del sitio y el cobro de impuestos sino que se debían establecer construcciones que garantizaran la seguridad de la población. El mencionado documento se encuentra en el Archivo Histórico del Estado "Pablo L. Martínez" y se titula Oficio del gobernador del territorio y comandante militar al ayuntamiento de La Paz, La Paz, Baja California, 15 de agosto de 1868, vol. 95 bis, doc. 575. De éste documento transcribo lo siguiente:

Ha llegado a conocimiento de este gobierno y comandancia militar que el dique, que fuera de la población tiene el arroyo que atraviesa esta ciudad, está muy débil y casi destruido por las aguas que han producido las lluvias en años anteriores y más que conocen los efectos de las aguas en esta parte del litoral, lo que indefectiblemente ocasionaría a la población, si no se corta el mal, un daño mayor; lo que hago presente a esa corporación […], nombre una persona que reconozca el dique referido y si, efectivamente, se halla en mal estado, mande el Ayuntamiento poner una estructura bastante fuerte y resistente que impida que el arroyo tome cauce por el centro de la población.

Los efectos del huracán de 1959 en el puerto de La Paz

Posteriormente también se elevaron nuevos documentos para exigir al representante del Territorio en el Congreso de la Unión que urgiera al gobierno federal para que se destinaran fondos para la construcción de diques ante los embates de los arroyos que se convertían en un gran peligro en los meses de septiembre y octubre principalmente. Lamentablemente sus peticiones fueron ignoradas y este tipo de obras tuvo que postergarse por varias décadas.

Bibliografía: 

La Paz, sus tiempos y espacios sociales - Edith González Cruz, Ignacio Rivas Hernández y Francisco Altable


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