Se prohíben las ladrilleras en el interior del puerto de La Paz (Siglo XIX)


Persona elaborando ladrillos

Autor Sealtiel Enciso Pérez

Conforme el puerto de La Paz se fue poblando, surgió la necesidad de construir casas para sus habitantes. Cada vez era más frecuente que las personas con mayor capacidad económica quisieran que sus hogares fueran resistentes a las inclemencias del tiempo y que duraran por más tiempo. Es entonces cuando surgen las construcciones de ladrillo y argamasa que paulatinamente van sustituyendo a los jacales de ramas y lodo.

Para la elaboración de los ladrillos se tenía que recurrir a traer carretones cargados de tierra, la cual se mojaba y comprimía para darle la forma característica de este material de construcción. Posteriormente se introducía en un horno en el cual se "cocían" por medio del calor producido por cientos de leños y demás material combustible con el que se alimentaba. Sobra decir que durante este proceso de horneado se producía una gran cantidad de humo el cual afectaba tremendamente la calidad del aire así como la salud de los habitantes que lo respiraban. La ropa que se tendía se apestaba a humo y se percudía con las partículas que arrojaban estas decenas de hornos.

Fue entonces que en julio de 1870 se deja asentado en el Bando de Policía y buen Gobierno que queda prohibido el establecimiento de ladrilleras en el interior del puerto. Lamentablemente algunos de estos propietarios de ladrilleras hicieron caso omiso de esta reglamentación y siguieron por un tiempo realizando esta actividad en las zonas restringidas para ello.

Bibliografía

Acta de la sesión de ayuntamiento de La Paz del 2 de julio de 1870, La Paz, Baja California, 3 de julio de 1870, AHPLM, vol. 102 bis, doc. 357. Oficio de vecinos de La Paz a los miembros del Ayuntamiento.


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