Medidas de salud pública que se toman a raíz de las epidemias de 1883


Imagen ilustrativa de personas enfermas de fiebre amarilla

Elaboró Sealtiel Enciso Pérez

En el Archivo Histórico del estado "Pablo L. Martínez" se conservan una gran cantidad de documentos que dan cuenta de los tremendos esfuerzos que realizaron las autoridades del puerto de La Paz para tratar de salvar a la población de los embates que hacía la fiebre amarilla y otras enfermedades en el noroeste del país.

Fue en el año de 1883 en que se da una de las epidemias más fuertes de fiebre amarilla en donde se sabe que murieron más de 100 personas por su causa (aprox. un 5% de la población). Para evitar la propagación de este mal se pidió a los vecinos que realizaran la limpieza diaria de sus casas y que desaparecieran los charcos de agua estancada que había cerca de sus hogares. Además de lo anterior se les solicitó que sacaran la basura de forma regular de sus casas y la depositaran en los sitios ya establecidos con antelación.

Con base a las experiencias obtenidas durante este fatídico hecho, las autoridades dictaron medidas sanitarias urgentes como fue el establecimiento del primer sistema de drenaje de las aguas negras, la urgente implementación de un sistema que hiciera llegar el agua potable a las casas de los habitantes, definir un mejor lugar para tirar o quemar la basura que se produjera en el puerto. También se urgió la limpieza del panteón viejo, ubicado actualmente a 1 cuadra de la catedral, ya que cuando fue cerrado quedaron varios cuerpos sepultados y en las temporadas de lluvia eran arrastrados por los arroyos hacia el centro de la población. También se pidió el establecimiento de un rastro para sacrificar animales para consumo humano pero en mejores condiciones de salubridad y con inspecciones frecuentes para observar su higiene.



Ahora bien, para las casas en donde había enfermos de esta fiebre u otras enfermedades contagiosas y peligrosas, se exigió que se hiciera limpieza diaria de las letrinas y en su caso se taparan para evitar el contagio de la enfermedad. En caso del fallecimiento del enfermo se le debía de incinerar para evitar el contagio. Durante el tiempo que la persona estuviera enferma, sus desechos se arrojaran a una olla con agua hirviendo y posteriormente se arrojaran a la letrina, los utensilios de cocina empleados por el enfermo debería de desinfectarse y la casa también sería higienizada poniendo a evaporar una solución de sulfato de cobre.

Finalmente las autoridades del puerto comisionarían a representantes que abordaran los barcos que llegaban al puerto para detectar si había enfermos y considerar su cuarentena o la prohibición de desembarco parcial o totalmente.

Bibliografía

Oficio del responsable de la Junta de Sanidad al presidente municipal de La Paz, La Paz, Baja California Sur, a 7 de septiembre de 1883, AHPLM, vol. 181, doc. 527, exp. 1.

Datos sobre fallecidos por fiebre amarilla, AHPLM, Gobernación, vol. 181, exp. s/n.

Medidas preventivas de policía sanitaria referentes a la limpieza de la población, La Paz, Baja California, 1885, AHPLM, vol. 194, doc. 244, exp. s/n.

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