Dibujo recreación de baile a finales del siglo XIX
Autor Sealtiel Enciso Pérez
Una situación que era sumamente preocupante para cualquier gobierno era el surgimiento de cualquier tipo de enfermedad contagiosa. Lo anterior se debía a que debido a la ignorancia y pobreza de la mayoría de los habitantes era muy fácil que este tipo de enfermedades cundieran y causaran una gran mortandad con el consabido atraso en el desarrollo del lugar. Esto fue común en el territorio de la Baja California durante el siglo XIX.
Aquí se transcribe un comunicado del gobierno encabezado por el Gral. Bibiano Dávalos con fecha de 19 de junio de 1874 en donde advierte a la población sobre el grave problema de salud por el que atraviesa el territorio y las medidas sanitarias que se han tomado:
"Este Gobierno político tiene noticias de que a pesar de las medidas preventivas dictadas para evitar la invasión de la peste de viruelas a este Territorio, esta enfermedad contagiosa ha hecho su aparición en la Villa de San José del Cabo, en donde ha hecho ya algunas víctimas, amenazando invadir las demás poblaciones del sur, y quizás las del Territorio entero, habiendo también aparecido en el mineral del Triunfo una peligrosa epidemia de tifus.
Ordenándose que se apliquen con todo rigor las medidas de policía, de salubridad e higiene que se encuentran prevenidas para tales casos en el capítulo 13 de las ordenanzas municipales vigentes del 29 de diciembre de 1840, en lo relativo a “Salubridad pública”.
Imagen ilustrativa de mortandad ocasionada por la viruela
Quedan prohibidos los bailes, velorios, festejos y en general todas las diversiones públicas y privadas que dan ocasión a desarreglos nocivos a la salud, por todo el tiempo que dure amagando la epidemia. Recordando a este propósito para su observancia la circular de este Gobierno expedida el 16 de marzo de 1868, que prohíbe de una manera absoluta y permanente los bailes conocidos con el nombre de “mariachis”, y todos aquellos en que haya continuo expendio de licores al menudeo."
Bibliografía:
Crónicas de mi puerto La Paz 1830-1959 Rosa María Mendoza Salgado


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