Imagen alegórica del la utilidad del abanico de mano para las mujeres del siglo XIX
Autor Sealtiel Enciso Pérez
Un reportaje muy interesante encontramos en el periódico "La Voz de California", en el cual se relata las delicadas sutilezas en el uso del abanico de mano por parte de las damas que acudían a los eventos sociales. El mencionado artículo se escribió el 11 de marzo de 1881:
"El abanico en las manos de una mujer es como un alambre eléctrico para el telegrafista, él se entiende con las personas sin abrir los labios. Ella por medio de su abanico habla con los hombres sin pronunciar una palabra.
La mujer que abre y cierra su abanico muchas veces en corto tiempo, tiene celos o está encolerizada.
Cuando por el contrario lo abre y cierra con pausa es que le son indiferentes los que la miran.
Si lo cierra de golpe y con rabia indica desdén.
Si juega con sus varillas, amor a quien la mira.
Si fija su mirada en los adornos o pinturas de su abanico, da una cita a su amante, contando después las varillas indica la hora, con la mano derecha la mañana, con la izquierda la tarde.
Y si al contar lo vuelve hacia abajo, la noche.
Si lo mantiene cerrado unos instantes y después se abanica despacio, da a entender que su corazón está ocupado.
La que después de mirar fijamente al hombre se abanica de prisa, indica que lo ama.
Si lo mantiene cerrado y hacia abajo indica que no tiene amante.
El hombre declara su amor entregándole un abanico entreabierto, si ella lo abre del todo es que corresponde a su cariño, si lo cerrara es negativo.
Cuando el abanico se da por las varillas significa amistad, por el lado opuesto odio".
No cabe duda que este pequeño relato nos da una idea de las complicadas etiquetas que se entretejieron en el puerto de La Paz durante estos años.
Bibliografía:
Crónicas de mi puerto La Paz 1830-1959 Rosa María Mendoza Salgado
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