La Calle Francisco I. Madero




Autor: Leonardo Reyes Silva

La calle Francisco I. Madero es una de las más antiguas de la capital de Baja California Sur. En el año de 1861, el Jefe Político del Territorio Teodoro Riveroll autorizó al agrimensor Guillermo Denton, para que levantara un plano de la ciudad de La Paz iniciando la demarcación de las calles en el lugar donde se encontraba la Casa de Gobierno, frente a la casa que habitaba el coronel José María Gómez en ese entonces. El sitio mencionado lo ocupa hoy el antiguo Palacio de Gobierno frente al Jardín Velasco.

No se tiene referencia del nombre que se le puso a la actual calle Madero, pero en el plano levantado en 1886 esa vía aparece con el de Ignacio Zaragoza, el héroe mexicano del 5 de mayo de 1862. Esta calle Iniciaba en el barrio del Esterito y terminaba en el entronque con la calle Central, conocida hoy como 16 de Septiembre. En el plano en cuestión mencionado las calles que corrían de norte a sur se registraron con numeración romana, de la primera a la octava, con excepción de la primera y segunda que eran conocidas con los nombres de Libertad y Zaragoza, respectivamente. En cambio las que corrían de oeste a este llevaban nombres de pueblos, personajes e Instituciones como San José del Cabo, Mulegé, Comondú, Morelos, Hidalgo, Ayuntamiento, etc.

La calle Segunda o Zaragoza siguió llamándose así hasta la década de los treinta del presente siglo y es probable que se haya cambiado su nombre en los años de 1928 o 1929 por el siguiente motivo. En esa época el gobierno del Presidente Plutarco Elías Calles tuvo serios problemas con la jerarquía católica que dio origen al movimiento cristero, el que causó diversos enfrentamientos armados con las consiguientes pérdidas humanas. El clero mexicano suspendió los ritos religiosos en señal de protesta y el gobierno por su parte dio instrucciones para que las instituciones públicas, jardines, calles, etc. no llevaran nombres relacionado con la Iglesia. En un libro referente a Baja California Sur escrito en 1924 por el historiador norteamericano Aurelio de Vivanco, hace mención de la calle del Obispado, pero en 1949 en un plano de la ciudad ese nombre desaparece y en su lugar ponen el de Ignacio Zaragoza. Y la calle que tenía esa designación está bautizada con el nombre de Francisco I. Madero, que permanece hasta el presente.




La justificación del nombre es obvia. Como iniciador de la Revolución Mexicana, defensor de la democracia y mártir de ella, Madero merece el reconocimiento y que mejor que en una de las calles principales de la ciudad de La Paz. Por esta vía se encuentra la antigua Casa de Gobierno construida en 1881 y el Jardín Velasco que data de años atrás. En la parte norte de la misma se localiza el edificio del que fuera el hospital Salvatierra edificado a fines del siglo pasado y considerado como monumento histórico. Casi en la confluencia con la calle 16 de Septiembre se encontraba el mercado Madero convertido en la actualidad en el Pasaje Madero.

En años recientes era común que la gente mencionara esa vía como la Calle de los Gobernadores debido a que los exgobernadores Ángel César Mendoza Arámburo, Alberto Alvarado y Víctor Manuel Liceaga Ruibal tenían sus residencias en ella. Aún ahora esas casas pertenecen a sus familiares.

En la Calle Madero se encuentran varios edificios Importantes como el del Seguro Social, el Supermercado Arámburo, el Banco Bital, la Farmacia Baja California, el hotel Yeneka, La zapatería
Canadá, la tienda Mas y en el entronque con la calle Degollado el que hace más de cincuenta años ocupó la escuela Melchor Ocampo. Más al sur esta los departamentos de la familia Yuen —Don Manuel Yuen y sus hijos María Luisa José, Ricardo y Francisco— donde antes existía la tienda propiedad de ella misma. Por cierto, en ese lugar estaba el hotel Reforma cuya dueña era la señora Emilia Meyer. Don Manuel era también dueño del comercio La Primavera ubicado en la esquina de las calles Zaragoza y Agustín Arriola. Para el traslado de mercancías del interior de la República contaba con un barco llamado Belmar, originalmente un yate de lujo y convertido después en buque de carga. La calle continúa y termina al iniciarse el fraccionamiento los Girasoles donde camba su nombre por el de calle Jazmín, casi en el límite de la ciudad.

En la manzana comprendida entre las calles Independencia y 16 de Septiembre estaba el billar de Pancho Domínguez atendido por el Josesón y en él la peluquería de Braulio Murillo. A la mitad de la calle se encontraba la tienda de plantas medicinales del señor Genovevo Cota y más abajo la tienda de ropa de Don Alfonso Velázquez Cabrera conocido como El Baratero Cumbre. Frente a este negocio funcionaba la  menudería de Don Polito, parada obligatoria para los trasnochadores.



En el centro, en la esquina que forman las calles Madero y 5 de Mayo, está un edificio de tres plantas propiedad de la familia Arámburo Salas en el que estuvo muchos años la Agencia de Publicaciones Arámburo, después las oficinas de la Delegación de Industria y Comercio y ahora el Banco Bital. En la Antigua Casa de Gobierno, en el periodo de gobierno del Lic. Ángel César Mendoza Arámburo, se estableció la Biblioteca de Las Californias que dio servicio hasta el año pasado, en que por disposición de la actual administración se convirtió en el Instituto de la Juventud. En la administración del general Bonifacio Salinas Leal —1959-1965— el edificio de la Casa de Gobierno fue derruido y en su lugar se construyó el Cine Constitución, pero en el periodo del Lic. Ángel César Mendoza el edificio se volvió a construir respetando en parte la arquitectura original.

La calle Francisco I. Madero ha sido escenario de actos políticos multitudinarios debido a que ahí se encontraba las oficinas del PRI, entre las calles Hidalgo y Morelos. Ese lugar fue visitado por el candidato a la presidencia Carlos Salinas de Gortari y ahí se manejo la campaña de dos gobernadores del Estado.

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