La Calle 5 de Mayo




Autor: Leonardo Reyes Silva

En el plano levantado por el agrimensor Guillermo Denton en 1861 y modificado en 1886 en su nomenclatura y numeración, aparece la calle Ayuntamiento, hoy conocida como 5 de Mayo, que se iniciaba en la calle Libertad también conocida como Primera, y llegaba hasta la calle Octava, conocida hoy como la Valentín Gómez Farías.

La calle Ayuntamiento como la Independencia que corren paralelas no llegaba hasta la playa, sin embargo en un plano de 1892 ya aparece la calle Ayuntamiento iniciándose en la costa, no así la Independencia que permaneció sin modificación. No fue sino hasta 1910, cuando el Ayuntamiento solicitó a las autoridades educativas una parte del terreno que pertenecía a la Escuela Elemental No. 3, para abrir esa calle hasta el malecón.

No se tiene el dato histórico de la época en que se cambió el nombre de Ayuntamiento por el de 5 de Mayo, pero fue antes de 1932 ya que en un plano de ese año ya aparece la calle con este último nombre. La calle 5 de Mayo, también conocida como avenida, corre de poniente a oriente a partir del malecón costero y termina en la confluencia con la calzada Margarita Maza de Juárez, después de recorrer 35 manzanas. Es una de las calles más transitadas porque es de doble sentido, y porque por ella converge la población de varias colonias populares localizadas en la parte alta de la ciudad como la Obrera, Loma Linda, Lázaro Cárdenas, y otras más.




Es una vía importante porque a sus lados se encuentran edificios antiguos, comercios diversos e instituciones públicas. Ahí están el anterior Palacio de Gobierno, la catedral de Nuestra Señora de La Paz y el Jardín Velasco, construidos el siglo pasado. De las negociaciones más importantes mencionamos el hotel Miramar, el banco Bital, la librería Ramírez, la tienda Milano, la gasolinería Castro, la ferretería de Armando Santisteban, la Nueva Automotriz del Toro y el Servicio Estación Colonias de gasolina. También se encuentran en esa calle la Sociedad Mutualista Unión, el Centro de Salud, las oficinas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la escuela primaria Simón Bolívar, el estadio de beisbol Arturo C. Nahl y el campo militar Gral. Clodomiro Cota Márquez. Durante muchos años la parte oriental de la calle, mas allá de la Isabel la Católica, careció de pavimento aunque el crecimiento de la población en esa zona era muy significativa Todos los días
una nube de polvo cubría esa parte de la ciudad originada por el nutrido tránsito vehicular. En esos años la gente comentaba que el único lugar donde había neblina a todas horas era en esa zona de la ciudad. Fue en el periodo de gobierno de Alberto Alvarado Arámburo cuando se iniciaron los trabajos de pavimentación, lo que permitió la apertura de nuevos comercios y la construcción de edificios y viviendas a los lados de esa rúa.

Desde mediados del siglo pasado varias familias adquirieron terrenos a los lados de esa calle. Todavía en 1932, según un plano de Catastro, algunas de esas familias fueron los Cornejo, Gibert, Felipe Cota, Elena Viosca, Antonio Ruffo, Avelino Lucero, Concepción y Soledad Casillas, María Sepúlveda, Francisca M. Vda. de Romero, frente a la escuela Bolívar, ocupando una manzana, estaba el establo propiedad de la familia Cornejo.
Entre las calles Serdán y Guillermo y Guillermo Prieto, en una construcción de madera de dos plantas, se encontraba una de las escuelas elementales más antiguas de la ciudad que era atendida por la maestra Concepción Casillas Seguame. Después se convirtió en la escuela particular 20 de Noviembre y más tarde, en 1943, en la Escuela de Enseñanzas Especiales. También hace menos de treinta años entre las calles 5 de Mayo y Primo de Verdad, en el centro, se encontraba el monumento a José María Morelos , mismo que fue trasladado a un jardín cercano al edificio que ocupó la nueva escuela secundaria que lleva el nombre de este héroe de la independencia nacional, sobre la avenida 5 de Febrero. También en la esquina con la calle Josefa Ortiz de Domínguez se encontraba la escuela primaria Carlos A. Carrillo.



Muchos años atrás la avenida 5 de Mayo era la vía principal para los desfiles cívicos que partían del malecón y terminaban en el estado Arturo C. Nhal. Eran concentraciones muy vistosas, sobre todo cuando hacían acto de presencia las delegaciones de deportistas que participaban en las Olimpiadas Territoriales. Por cierto corre la anécdota, que la población sabía de los desfiles porque días antes una brigada de los servicios públicos llegaba a darle una manita de gato a la estatua de Morelos. Los antiguos residentes de esa calle todavía recuerdan el restaurante del Güero Wilson y sus sabrosos tacos dorados, las oficinas de la Lotería Nacional atendidas por Arturo Sotelo y Canett, la fotografía Lucero junto al restaurant de El Talismán o la casa, a unos pasos del malecón, donde vivió muchos años el licenciado Manuel Torre Iglesias, de grata memoria para muchos paceños a quienes impartió sus enseñanzas.

La calle lleva el nombre de una fecha que tiene reconocimiento nacional, porque en ese día del año de 1862, las tropas nacionales obtuvieron un triunfo resonante contra las fuerzas, francesas en la ciudad de Puebla. El ejército mexicano al mando del general Ignacio Zaragoza, apoyado por los generales Felipe Berriozábal y Miguel Negrete, desde los fuertes de Guadalupe y Loreto luchó con valor y patriotismo obteniendo una gran victoria para nuestro país.

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